Cata de vinos en Mallorca
Una experiencia que se degusta despacio, entre aromas, paisaje y el tiempo pausado de la isla.
Entre paisajes de viñedo y siglos de historia, la cata de vinos en Ca’n Beneït es una invitación a descubrir Mallorca a través del sabor, el aroma… y el silencio que acompaña cada sorbo.
¿A qué sabe Mallorca?
Qué sabor define Mallorca? ¿El de su mar? ¿El de su pan con aceite? ¿El de una ensaimada recién horneada?
Quizá todos… pero pocos revelan tanto como su vino. Aquí, en la finca, te abrimos las puertas de nuestra bodega para vivir una experiencia que va más allá del paladar.
Una cata sensorial conducida por nuestra sumiller, que cada semana ofrece esta actividad de forma gratuita a nuestros huéspedes alojados.
TRES FASES, UN SOLO INSTANTE.
La cata recorre las tres fases de este arte —visual, aromática y gustativa— y te guía para identificar matices, conocer cepas locales y redescubrir el instante. Desde tintos intensos hasta blancos frescos, cada copa lleva consigo el carácter de la tierra, el sol y el aire de la isla.
Un legado que se cultiva con calma.
La tradición vinícola mallorquina, con más de dos mil años de historia, sigue latiendo en cada cosecha. Gracias al clima mediterráneo y la riqueza de su suelo, la isla produce uvas de una calidad única, tanto tintas como blancas: Callet, Mantonegro, Gorgollassa, Prensal Blanco o Giró Ros, entre otras variedades autóctonas.
Mallorca cuenta con dos Denominaciones de Origen —Pla i Llevant y Binissalem— y seis indicaciones geográficas protegidas. Más de 500 marcas locales reflejan esta herencia viva, y algunas de ellas se degustan aquí, en nuestra cata, o en las visitas que recomendamos a viñedos cercanos como Mortitx, Los Dos Caballeros, Macià Batle o Binigrau.